martes, 22 de febrero de 2011


El color se cuela en el invierno de los 

diseñadores


La tercera jornada de Cibeles Madrid Fashion Week presenta a una mujer cargada de aplomo laboral y que apuesta, tanto para el día como para la noche, por los tonos grises y negros. Esta monotonía cromática se rompe con Ana Locking, quien reeduca nuestra vista.

Javier Larrainzar
En el ecuador de la Pasarela Cibeles los diseñadores siguen centrándose en las pielescomo principal prenda de abrigo y en el tweed como complemento de los trajes. Mohair, cashmire y lanas rivalizan con los tejidos volátiles que propone Ana Locking y Javier Larrainzar. Kina Fernandez se postula como una de las más ricas en combinaciones,Ailanto aboga por la comodidad a la hora de vestir, mientras que Juanjo Oliva, David Delfín y Javier Larrainzar dejan a los asistentes con mal sabor de boca.
El diseñador Javier Larrainzar apuesta por una mujer funcional que basa su armario entrajes de chaqueta, cinturas marcadas y faldas que conquistan todos los largos menos el más mini.
Los colores elegidos por el modisto madrileño van desde los grises y azules plomohasta los magenta y morados, sin dejar de lado al negro, denominador común de la apuesta española para el invierno.
Tejidos muy variados recorren la pasarela, desde el mohair al clásico tweed; para la noche la seda arropará a la mujer. El toque final lo da con esa novia urbana que esconde sus hombros bajo una americana blanca.
Juanjo Oliva ha puesto en apuros a sus modelos con unas botas fabulosas pero de dificultoso uso. El desfile ha comenzado con la música de a película Vértigo y sus diseños recordaban siluetas de los años 40 y 50. Las faldas tubo estrechísimas y por debajo de la rodilla han complicado el desfile de las modelos.
Kina Fernández abriga a la mujer con jerseys de punto combinados con faldas de cuero, cadenas en estampados y en el calzado: espectaculares botines y botas de caña alta y plataforma. Para la noche satén, gasa y encaje.
Los escasos 15 minutos del desfile de David Delfín han sabido a poco. Cuando el color irrumpía en su casi monocromático desfile de trampantojos va y se acaba. David Delfín define su colección 'Síndrome de Diógenes' como la angustia de deshacerse de las emociones acumuladas. De un montón de ropa tirado sobre la pasarela surgen los modelos uniformados de trampantojos en gris y blanco que simulan camisas sobre cuellos vueltos, falsas solapas y mangas de chaquetas. Monocromismo que sólo se ha visto roto al final por un bonito azul plomo y el verde oliva, estampados de formas geométricas.
Sobre una pasarela que simula una pista de hielo, Ailanto presenta su colección inspirada en los deportes de invierno. Los hermanos Muñoz han ideado una silueta muy poco marcada, el pantalon ancho y con corte bombacho se impone sobre la pasarela.  En cuanto al largo, variedad: short (los menos), sobre la rodilla y hasta el tobillo. Los grises y verdes más apagados dan paso a colores más vivos en la gama de los rosas y naranjas. El mono es la prenda estrella de su colección base sobre la que se superponen faldas y jerseys oversize. En general hay mucha superposición de prendas, chalecos sobre chaquetas, cuerpos cortitos sobre camisetas y vestidos XXL.
La comodidad se impone también a la hora de caminar y destacan las cuñas que han facilitado a las modelos sus pases por la pasarela. Ailanto vuelve dar vida a los calentadores. Quien haya invertido este año en capas está de enhorabuena porque continúa la tendencia.

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